Los billetes de 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500 y 1.000 kunas croatas se pusieron en circulación el 30 de mayo de 1994, al mismo tiempo que las monedas de kuna y lipa, completando así el proceso de establecimiento del nuevo sistema monetario de la República de Croacia. En la primera emisión, se pusieron en circulación billetes de 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500 y 1.000 kunas. Con su diseño contemporáneo y su ejecución técnica, se diferenciaban significativamente de los anteriores dinares croatas, que se habían concebido exclusivamente como un medio de pago temporal.

Billete croata de 10 kunas de 1993. Fuente: Numismondo [www.numismondo.net].
Inmediatamente tras su emisión, el billete de 10 kunas despertó un especial interés por parte del público y los medios de comunicación. El motivo fueron las marcadas similitudes en el diseño y, en particular, en la combinación de colores del entonces billete alemán de 10 marcos. La causa de esta similitud es relativamente sencilla: los kunas croatas se imprimieron en la reconocida imprenta alemana „Giesecke & Devrient“, que también imprimía los marcos alemanes de la época. Aunque en la acuñación de monedas suele respetarse estrictamente una clara distinción visual respecto a las monedas ya existentes, hasta la fecha no se ha aclarado del todo cómo se produjo una similitud tan marcada entre ambos billetes.

Billete croata de 10 kunas de 1993. Fuente: Numismondo [www.numismondo.net].
Los problemas no tardaron en surgir. Los medios de comunicación alemanes informaron de casos en los que se habían realizado pagos con éxito utilizando un billete croata de 10 kunas en lugar de uno alemán de 10 marcos. Este billete de 10 kunas era especialmente popular para pagar en las salidas nocturnas, ya que es difícil prestar atención a los detalles en un entorno abarrotado y oscuro. Estas sustituciones reportaron un beneficio económico significativo a los autores, ya que el tipo de cambio en aquel momento era de aproximadamente 35 kunas por cada 10 marcos.
Para evitar nuevos abusos, pronto se tomó la decisión de emitir un nuevo billete de 10 kunas. Así, el 30 de junio de 1995 se puso en circulación un billete rediseñado, gráficamente idéntico al anterior, pero con un color significativamente modificado. Los billetes de la primera serie siguieron siendo de curso legal hasta el 31 de marzo de 2001, pero, en la práctica, se retiraron de la circulación de forma sistemática y rápida mucho antes de esa fecha.
Hoy en día, el billete de 10 kunas de 1993 es una pieza numismática interesante y muy codiciada, sobre todo debido a su breve período de circulación y a unas circunstancias históricas concretas. El valor numismático de estos billetes, en su mejor estado de conservación (UNC), sin duda alcanza un buen precio en el mercado numismático.
Autor: Zlatko Viščević
Imágenes: Numismondo [www.numismondo.net]









