Un contramarcado es un sello (marca de sello) que se imprime en las monedas para indicar que pueden utilizarse en circulación. Las monedas extranjeras y nacionales (más antiguas) solían llevar contramarcados. Esta práctica se remonta ya a la época de los antiguos griegos y romanos y se mantuvo a lo largo de la Edad Media y la era moderna.
La contramarca solía llevar alguna indicación o símbolo, como el escudo de armas del Estado que había concedido a la moneda el derecho a circular. Por ejemplo, en la Edad Media, a los “groschen anchos” checos se les estampaban contramarcas alemanas para confirmar su derecho a circular en los territorios alemanes. Esta práctica también estaba presente en Rusia, donde los táleros de diversos estados europeos eran contramarcados y, posteriormente, utilizados como tales en los pagos nacionales.

La contramarca ofrecía seguridad a los comerciantes y a los ciudadanos, ya que confirmaba la autenticidad de las monedas y facilitaba la identificación del emisor. Aunque hoy en día ya no se utiliza la contramarca, su historia y su importancia permiten comprender mejor la evolución de los sistemas financieros y las relaciones comerciales entre los Estados.
Editado por: Zlatko Viščević
Imágenes: Baldwin's Auctions Ltd [baldwin.co.uk].








