La Mona Lisa, una obra maestra del Renacimiento italiano pintada por Leonardo da Vinci a principios del siglo XVI, es hoy, sin lugar a dudas, el retrato más famoso de la historia del arte. La misteriosa sonrisa, la mirada sobria y la presencia casi hipnótica han convertido este cuadro en un símbolo mundial de la alta cultura y la perfección artística. Aunque se cree que representa a Lisa del Giocondo, la identidad de la mujer del retrato ha sido objeto de debate durante siglos, lo que ha contribuido a aumentar aún más el mito y la popularidad de la obra. Es precisamente por esta razón por la que su supuesta aparición en el billete de un país centroamericano representa una de las historias más insólitas e interesantes del mundo del papel moneda.

Entre 1931 y 1936, el Banco Internacional de Costa Rica emitió un billete con un valor nominal de 2 colones, conocido hoy por el número de catálogo P#167. En el anverso de este billete aparece el retrato de una mujer que se parece de forma sorprendente a la Mona Lisa. Aunque no hay confirmación oficial de que se trate de una representación directa del famoso cuadro, el parecido es tan convincente que, en los círculos numismáticos, el billete se conoce desde hace décadas con ese mismo nombre: el „billete de la Mona Lisa“ (en inglés).

Fuente: Heritage Auctionswww.ha.com].
Lo que resulta especialmente fascinante es que se desconoce el motivo exacto por el que se eligió este motivo, ni existe ninguna conexión histórica, cultural o simbólica clara entre la Mona Lisa y Costa Rica. No se conserva ningún documento que explique por qué un banco estatal centroamericano decidió incluir en su billete un retrato que evoca una de las mayores obras del arte europeo. Es precisamente este misterio el que confiere a este billete un estatus casi legendario.

Fuente: Heritage Auctionswww.ha.com].
El billete de 2 colones se emitió en un gran número de variantes con diferentes fechas, entre las que se encuentran emisiones con fechas comprendidas entre diciembre de 1931 y octubre de 1936. Se han registrado diversas fechas, desde el 10 de diciembre de 1931 hasta el 31 de octubre de 1936. Es precisamente esta variedad la que hace que este billete resulte especialmente interesante para los coleccionistas que se centran en las variantes de fecha, firma y número de serie.
Desde un punto de vista técnico, se trata de un billete de curso legal estándar impreso en papel, con unas dimensiones de 185 × 77 mm. La impresión se encargó a la prestigiosa imprenta londinense Waterlow & Sons Limited, conocida por su calidad superior en la producción de documentos de seguridad y billetes. El anverso es de color marrón oscuro con fondo azul y rojo, y presenta en el centro el retrato de una mujer que se asemeja a la Mona Lisa. El nombre del banco figura en la parte superior, mientras que en la parte inferior se encuentran las firmas de los responsables y el texto mediante el cual el banco garantiza el pago de dos colones en moneda de oro. El reverso del billete, de color azul oscuro, muestra a un hombre conduciendo un arado tirado por bueyes, un poderoso símbolo de la agricultura tradicional costarricense y de la identidad rural del país.
El motivo por el que se eligió precisamente este retrato sigue siendo una incógnita. Una teoría sugiere que el motivo se seleccionó por su valor estético y su prestigio, quizá incluso a partir de un catálogo de grabados existentes que el grabador ofrecía a bancos de todo el mundo. Otra teoría relaciona la elección con el resurgimiento de la popularidad de la Mona Lisa en la década de 1930, tras el famoso robo del cuadro del Louvre y su posterior recuperación, así como con las películas rodadas sobre el tema. Sea cual sea la verdadera razón, lo cierto es que este es el único billete conocido en el mundo que presenta un retrato parecido a la Mona Lisa.
En el mercado numismático actual, este billete goza de un estatus excepcional. Incluso los ejemplares que estuvieron en circulación, con grados de conservación F o VF, alcanzan habitualmente precios de entre 1.500 y 1.800 €, tal y como confirman los resultados de las subastas de 2025. Los ejemplares en mejor estado, como los aUNC, son considerablemente más raros y alcanzan precios significativamente más altos, mientras que los ejemplares sin circular originales se consideran casi inalcanzables.
El billete de 2 colones del Banco Internacional de Costa Rica, de la época comprendida entre 1931 y 1936, se considera hoy en día uno de los billetes más famosos de América Latina. La combinación de arte, misterio y rareza la ha convertido en un objeto de fascinación atemporal. Es precisamente esta inexplicable presencia de una figura parecida a la Mona Lisa, lejos de Europa y de su contexto histórico, lo que otorga a este billete un lugar especial en el patrimonio numismático mundial.
Editado por: Zlatko Viščević
Imágenes: Wikipedia [hr.wikipedia.org], Heritage Auctionswww.ha.com].








