En numismática hay numerosos récords, y uno de ellos es un billete que figura en el Libro Guinness de los Récords, concretamente el billete de mayor valor nominal que se ha emitido jamás: 100 billones de pengoes (10²⁰). Este billete de denominación extraordinaria, casi surrealista, se emitió en 1946 en Hungría y estuvo en circulación durante menos de dos meses, en unas circunstancias que, aún hoy, son sinónimo de la hiperinflación más grave registrada en la historia económica moderna.
Una hiperinflación sin precedentes
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, Hungría se encontraba económicamente devastada. Los daños causados por la guerra, las obligaciones en materia de reparaciones de guerra y la pérdida total de confianza en el sistema monetario provocaron un colapso drástico del valor de la moneda nacional. Durante los años 1945 y 1946, la inflación alcanzó proporciones enormes y los precios se dispararon en los momentos más críticos. duplicándose cada 15 horas.
En tales circunstancias, el Estado se vio obligado a emitir billetes de gran valor nominal, muchos de los cuales tenían un poder adquisitivo insignificante en el momento de su puesta en circulación.
Una denominación que desafía la razón y su escaso valor.
Un billete por un importe de 100 000 000 000 000 000 000 de pengő (esta cifra tiene 20 ceros) representa el punto culminante de esta espiral inflacionista. A pesar de su valor nominal astronómico, su valor real era extremadamente pequeño (alrededor de 0,20 dólares estadounidenses), lo que ilustra claramente la magnitud del colapso monetario.
Descripción del billete
El billete es color azul, de formato rectangular, acuñado con el estilo gráfico característico de las últimas emisiones en pengő del periodo de hiperinflación. El billete fue diseñado por Ferenc Helbing y el grabador fue Endre Horváth.. Las dimensiones son 159 × 79 mm.
El valor nominal del billete no se indica con un número, sino que figura como „SZÁZMILLIÓ B.-PENGŐ». Esto „pengő húngaro” significa un billón de pengoes (10¹²), por lo que la denominación se expresa como cien millones de mil millones de pengő.
El emisor del billete es el Banco Nacional de Hungría (Magyar Nemzeti Bank).

En la parte derecha del anverso del billete aparece una ilustración. Retrato de una joven con un pañuelo en la cabeza, representada en el estilo realista clásico habitual en los billetes húngaros de aquella época. En la parte inferior del borde decorativo hay Escudo de armas del Estado, mientras que en la parte superior figuran los elementos textuales del billete y las firmas de los responsables del Banco Nacional de Hungría.

En el reverso del billete destaca un motivo. El edificio del Parlamento húngaro en Budapest, representado en una vista panorámica. Los detalles arquitectónicos se resaltan mediante un grabado de líneas finas, lo que aporta profundidad y monumentalidad al motivo. Este motivo del Parlamento se enmarca en un marco decorativo que contiene inscripciones en la parte superior e inferior.
Es curioso que este billete no tenga número de serie.
La reforma monetaria y la supresión del pengő
El mismo año en que se puso en circulación este billete, se llevó a cabo una profunda reforma monetaria. La moneda vigente, el pengő, fue abolida y sustituida por una nueva moneda: el forint. La conversión se aplicó a un tipo de cambio históricamente extremo, poniendo así fin al episodio de hiperinflación más grave jamás registrado en una moneda nacional.
La introducción del forint permitió estabilizar el sistema monetario y restablecer gradualmente la confianza en el dinero como medio de intercambio y reserva de valor.
Valor numismático actual
Aunque en el momento de su emisión carecía prácticamente de valor, el billete de 100 billones de pengő tiene hoy en día una importancia numismática considerable, sobre todo si se encuentra en buen estado de conservación.
Los ejemplares certificados y en perfecto estado de conservación se venden en el mercado a un precio de unos 300 €, mientras que los no certificados son algo más asequibles, rondando los 200 €.
Los grados de conservación inferiores resultan mucho más atractivos y, por lo tanto, más accesibles para un círculo más amplio de numismáticos.
Un billete como testigo de una época pasada
El billete de 100 billones de pengő no es solo un caso extremo por su valor nominal. Constituye un contundente testimonio de las consecuencias de una pérdida total de confianza en el sistema monetario y de los límites últimos de la inflación. Es precisamente por esta razón por la que ocupa un lugar especial en la historia de la numismática mundial, no solo como advertencia, sino también como un fascinante „artefacto“ de uno de los períodos más dramáticos de la historia monetaria.
Autor: Zlatko Viščević
Imágenes: Subasta Katz [www.katzauction.com]








